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En el Parque
Nacional Nahuel Huapí hay predominantemente bosques mixtos de lengas,
ñires y coihues. Sin embargo hay lugares donde se encuentran bosques
de otros tipos, como son el caso del bosque puro de arrayanes (como en
el
Parque Nacional Los Arrayanes) o la selva
valdiviana en la zona de Puerto Blest, o los Parques Nacionales lago
Puelo o Los Alerces. Ésta última, como su nombre lo demuestra, es
característica de Valdivia, al sur de Chile. En nuestro país crece en
escasos lugares, en zonas muy húmedas con altas precipitaciones (4.000
mm. anuales) y al oeste de la cordillera de los Andes. En éstos
bosques predominan el coihue, alerce, mañiú y el ciprés de las
guaitecas. Se encuentra en ellos una gran cantidad de formas
vegetales, con un sotobosque muy poblado por enredaderas, hongos,
musgos, líquenes, etc.
A continuación se describen brevemente las
principales especies de la zona, para que aquellos que viajen puedan
reconocerlas y aprender de la naturaleza.
Las Coníferas:
Alerce o lahuán. Fitzroya
cupressoides:
Encontrará
esta especie en la zona de Puerto Blest, en los senderos que van desde
el río Frías hasta el lago Nahuel Huapí y en el que va al lago Ortiz
Basualdo. También se encuentra en otros Parques Nacionales como el
Puelo o los Alerces.
Su característica más sorprendente es su
longevidad, existiendo ejemplares de hasta 4.000 años.
Su corteza es rojiza, sus hojas son muy pequeñas, alcanzando una
altura de hasta 40 metros.
Mañiú hembra. Saxegothaea conspicua:
Esta especie crece principalmente en la zona
de Puerto Blest, por ser un sitio extremadamente húmedo, creciendo más
en Chile que en nuestro país. Allí se desarrollan dos especies de
Mañiú, el macho y la hembra, siendo esta última la más frecuente. Sus
hojas son pequeñas, entre 1 y 2 cm, sus frutos son rojizos y su
corteza lisa.
Ciprés de la cordillera.
Austrocedrus chilensis:
Esta especie se encuentra generalmente en
lugares húmedos, aunque pueden encontrarse también en la zona de
transición con la estepa, debido a su gran capacidad de adaptación y
resistencia la sequía. En Argentina se encuentra desde Neuquén hasta
Chubut, creciendo también en Chile. También podrá apreciarlos en
lugares soleados, planos y en las laderas que dan al norte. Un ejemplo
es el cerro Comandante Díaz, apreciable desde San Martín de los Andes.
Sus particularidades son su alargada y
piramidal copa, sus pequeñas hojas, sus aplanadas ramas, su roja
corteza y sus frutos en forma de cono.
Del Género Nothofagus:
Son
varias las especies que conforman esta familia. En Argentina existen
seis especies, de las cuales solamente cinco especies de Nothofagus se
encuentran en Neuquén. Este género pertenece a las Fagáceas, al igual
que las hayas, los castaños y los robles norteamericanos y europeos.
La otra especie de Nothofagus que crece en el país lo hace en la
provincia de Santa cruz, es el N. betuloide (cohiue de Magallanes).
A continuación se
detalla una breve descripción sobre las cinco especies de Nothofagus
existentes en la región.
Lenga Lenga. N. pumilio:
Lo interesante de esta
especie es la transformación de su aspecto (como árbol o arbusto
achaparrado) a medida que varía la altura. Podrá encontrar Lengas
desde la provincia de Neuquén, entre los 900 y 1.800 m.s.n.m., hasta
en Tierra del Fuego en las costas del canal de Beagle, con forma de
arbusto. En los sectores altos del bosque se encuentra la lenga en
forma de letra “ele”, como encorvada debido al peso de la nieve que
aguanta durante el invierno.
Su corteza es grisácea
y sus hojas son ovaladas, de color verde brillante, con borde
ondulado, de 4 cm de largo por 2 cm de ancho.
Coihue. N. dombeyi:
Esta especie se
encuentra al oeste del Parque, desarrollándose en zonas muy húmedas,
laderas con orientación sur, en cañadones y a orillas de lagos y ríos.
Como su nombre en mapudugun lo indica Co: agua, Hue: lugar.
Se destaca por ser el
más grande de los Nothofagus y porque no pierde sus hojas en otoño.
Las mismas son pequeñas, de color verde oscuro, opacas y muy duras. Y
su corteza es grisácea y tiene hendiduras con poca profundidad.
Roble pellín.
N. obliqua:
Creciendo
solamente en la provincia de Neuquén, podrá encontrar esta especie en
los alrededores de la localidad de San Martín de los Andes: en la
cuenca del Lácar, en Hua Hum, en la base del Cerro Mallo, en el cerro
Curruhuinca.
Por
su forma y tamaño se parece al Raulí, formando bosques mixtos en
varias ocasiones.
Su corteza parece manchada, debido a las grietas que forman placas
rectangulares, las cuales se pierden dando la impresión de manchas.
Ñire. N. antarctica:
Esta
especie crece desde el norte neuquino hasta la Isla de los Estados, en
Tierra del Fuego.
En Neuquén se lo encuentra en la zona de transición con la estepa, en
lugares muy húmedos y fríos, en el límite altitudinal del bosque, en
los fondos de los valles y en faldeos muy expuestos.
Se
lo puede observar en laguna Verde, pampa de Trompul, lago Escondido,
lago Curruhué, etc.
Su corteza es agrietada y de color grisáceo, su tronco es muy
retorcido y sus hojas son de color verde brillante con forma aovada.
Cuelga de sus ramas la llamada “barba del diablo”, un liquen verde
claro similar a hilos enredados.
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